Era mayo del 2008 y en mi cole se celebraban las fiestas del colegio, por aquel entonces se hacía una especie de obra de teatro algo abstracta que consistía en una escenografía que evocaba paz y cada uno escribía frases acordes con el tema que se representaba; ese año tocaba el "silencio". Nadie leía sus propios textos si no que eran anónimos y te asignaban uno de manera aleatoria. Tampoco estaba muy orgullosa del que había escrito para firmarlo, podría decir que hablaba de todo el silencio que llevamos dentro y qué en verdad nos apetece gritarlo. El contexto era bastante bueno, lo que plasme en el papel bastante ramplón. Lo que me tocaba aprenderme era algo de pintar una jaula para meter dentro a un ángel y cuidar sus alas y luego soltarlo bla, bla... diría que de naturaleza similar a mis palabras. Pero una compañera (la más pibón por cierto) leía una frase super corta y, para mí y mi amiga más cercana por aquel entonces, era una explosión de sentimientos ya que la intensid...