Quiero dedicarle varias entradas a este año. Desde pequeña he marcado varios en el calendario como los mejores de mi vida, a día de hoy sigo pesando que son los mismos: 2007, 2008, 2011 y 2018. Hablaré de todos cuando me venga la inspiración y los recuerdos. Pero estos dos días han sido algo tristes y me evocaron mucho a lo feliz que fui en el 18. Curioso como actúa mi cerebro (o tal vez el de todxs) cuando nos sucede algo negativo. Tenía 24 años y toda la vida por delante para ser quien quería ser, puesto que mi mente solo fijaba metas antes de llegar a los 30, los cuales acechan en cada esquina de mi calle. En aquel entonces había empezado a trabajar, pero la bolsa de empleo de mi ciudad solo te daba la opción de hacerlo en verano y navidad. Ahora mismo me estoy situando en Enero, recién acabado mi contrato cubriendo festivos y con toooodo el tiempo del mundo para hacer más bien nada. Me había apuntado al gimnasio con mis amigas pero se les ocurrio la idea de ir por la maña...