Hoy me he despertado a las 6am porque estaba soñando que hablaba con Miguel encontrándose él en el supuesto limbo. A pesar de su falta me seguía escribiendo como siempre y en un momento dado le pedía que me enviará una foto del "más allá"; inmediatamente recibía una imagen de un ojo enorme con un iris rosa. Ahí fue cuando desperté. Lo primero que hice fue buscar el significado, ya que google tiene respuesta para todo eso, una vez soñé que comía con arroz con almejas en una banqueta y al parecer era porque alguien cercano me iba a fallar... arroz-zorra.. quizá la asociación vaya por ahí. Si algún día soñáis con un jamón pues ya sabéis. Volviendo al ojo de barbie, las representaciones variaban mucho, desde que voy a recibir algo bueno, que estoy estresada, que puedo dejar de pisar tan a fondo para correr más y un largo etcétera. Seguí indagando hasta que encontré la explicación
que más me cuadro: echas de menos a un amigo. Y así es.
Así que hoy de tarde tras una larga jornada laboral me fui con mis amigas a tomar algo por el barrio, y casualmente una de las más cercanas me ha dicho que se va a vivir fuera. El mundo se me desmoronó. Llevamos juntas toda una vida, hemos hecho mil planes, seguimos haciéndolos de hecho. Se va un fuerte apoyo, una persona que solía ver casi todas las semanas, que casi siempre estaba disponible y con la cual me desahogaba de manera asidua. Siempre confía en todo lo que hacemos, y no se si es consciente de la seguridad que proporciona lo anterior. Lo peor es que no puedo sentirme triste ya que se que le va a venir bien, lleva tiempo queriendo volar de la vieja Oviedo y perderse por los mundos subyacentes de Barcelona. No puedo si no quererla aún más por tomar esta decisión.
Al final solo saliendo de la zona de comfort te pasan cosas interesantes.
Y aquí es donde vuelvo a pensar en mí. Porque soy una persona egoísta. Porque no puedo dejar de quejarme cuando no busco solución al problema aún siendo consciente que es lo que debo hacer. Quizá por eso he esquivado el sueño aún estando muy cansada con la excusa de que estoy a enganchada a una serie. Mentira. Lo que me da miedo es despertar y que haya alguna noticia más en mi vida. Por eso me agarro a la noches.. No suele pasar nada, a menos que sea una película de terror como podría ser mi vida si profundizo dentro de mi victimismo. Pero no, no.
Cuando éramos adolescentes quedábamos todas a las 17 horas en la "plazo". Ahí poco a poco íbamos llegando hasta que nos reuníamos y nos encauzábamos hacia el rosal. Eramos un grupo bastante grande y Oviedo una ciudad sin descubrir. Con el tiempo empezamos a ser menos, hasta que las 17, 22 o 23 horas en la afamada plazoleta se disolvió para vernos ya en los puntos más céntricos de la ciudad sin planificar nada porque sabemos movernos. La ciudad se hizo más y más pequeña a medida que nosotras éramos mayores. Ahora se redujo simplemente a un puntito donde quedamos poquitas personas con la esperanza de que algo interesante nos pase. Y dentro de ese poquito estoy yo.
que más me cuadro: echas de menos a un amigo. Y así es.
Así que hoy de tarde tras una larga jornada laboral me fui con mis amigas a tomar algo por el barrio, y casualmente una de las más cercanas me ha dicho que se va a vivir fuera. El mundo se me desmoronó. Llevamos juntas toda una vida, hemos hecho mil planes, seguimos haciéndolos de hecho. Se va un fuerte apoyo, una persona que solía ver casi todas las semanas, que casi siempre estaba disponible y con la cual me desahogaba de manera asidua. Siempre confía en todo lo que hacemos, y no se si es consciente de la seguridad que proporciona lo anterior. Lo peor es que no puedo sentirme triste ya que se que le va a venir bien, lleva tiempo queriendo volar de la vieja Oviedo y perderse por los mundos subyacentes de Barcelona. No puedo si no quererla aún más por tomar esta decisión.
Al final solo saliendo de la zona de comfort te pasan cosas interesantes.
Y aquí es donde vuelvo a pensar en mí. Porque soy una persona egoísta. Porque no puedo dejar de quejarme cuando no busco solución al problema aún siendo consciente que es lo que debo hacer. Quizá por eso he esquivado el sueño aún estando muy cansada con la excusa de que estoy a enganchada a una serie. Mentira. Lo que me da miedo es despertar y que haya alguna noticia más en mi vida. Por eso me agarro a la noches.. No suele pasar nada, a menos que sea una película de terror como podría ser mi vida si profundizo dentro de mi victimismo. Pero no, no.
Cuando éramos adolescentes quedábamos todas a las 17 horas en la "plazo". Ahí poco a poco íbamos llegando hasta que nos reuníamos y nos encauzábamos hacia el rosal. Eramos un grupo bastante grande y Oviedo una ciudad sin descubrir. Con el tiempo empezamos a ser menos, hasta que las 17, 22 o 23 horas en la afamada plazoleta se disolvió para vernos ya en los puntos más céntricos de la ciudad sin planificar nada porque sabemos movernos. La ciudad se hizo más y más pequeña a medida que nosotras éramos mayores. Ahora se redujo simplemente a un puntito donde quedamos poquitas personas con la esperanza de que algo interesante nos pase. Y dentro de ese poquito estoy yo.
No voy a quejarme, nunca ansié con volar aquí. De Madrid al cielo dicen. Pues de Oviedo a la vida, ahora con un poco de ella en Barcelona.

Comentarios
Publicar un comentario